Adicciones y trabajo

Adicciones y trabajo. Imagen inrs

Articulo publicado en el Suplemento de Salud del Periodico Las Provincias: Salus LP.

El consumo ocasional o repetido de alcohol, cannabis o medicamentos puede poner en peligro la salud y la seguridad de los trabajadores y ser el origen de accidentes laborales y de tráfico debido a una modificación de la percepción de los riesgos y a una disminución de la atención y de la capacidad de concentración. Por todo esto la prevención de estas adicciones es necesaria en las empresas. En algunas Comunidades Autónomas se están poniendo en marcha los Planes Municipales de Drogas para ofrecer información y sensibilización a los trabajadores afectados y a los empresarios. Con este plan se pretende detectar trabajadores con problemas de consumo, para ofrecerle información sobre los riesgos y facilitarle tratamiento.

Una de las características de las adicciones es la dependencia, que consiste en la imposibilidad de controlar un determinado comportamiento aún conociendo sus consecuencias negativas. Las conductas adictivas pueden estar asociadas al consumo de algún producto como son el alcohol, el tabaco o las sustancias psicoactivas o sin consumo de sustancias como sería el caso de las adicciones al trabajo, al juego, a internet, al teléfono móvil, etc.

¿Cuáles son los problemas que el consumo de estas sustancias puede causar en el trabajo? Algunos de ellos son la embriaguez y los efectos retardados que provoca  la sustancia ingerida (resaca, abstinencia, etc.) que afectan a la productividad y causan accidentes. Morbilidad médica y psicológica que provoca absentismo, enfermedades y disminución de la productividad. Preocupación por obtener y consumir drogas en la empresa, lo que afecta a la atención y a la concentración. Actividades ilegales en el lugar de trabajo, incluida la venta de drogas a otros trabajadores.

A continuación vamos a ver las alteraciones que puede producir el consumo de las sustancias más comunes. El tabaco produce bronquitis, asma, patologías cardiovasculares y cáncer de pulmón, de vejiga y de vías respiratorias altas. El alcohol (etanol) disminuye el estado de alerta y los reflejos, produce embriaguez que puede llegar al coma etílico y a actos violentos y accidentes laborales y/o de tráfico, a largo plazo puede desencadenar una cirrosis en el hígado, un cáncer de esófago y alteraciones del sistema nervioso central y periférico. La adicción a algunos medicamentos como ansiolíticos, somníferos, antidepresivos y antihistamínicos puede llegar a producir somnolencia, alteraciones del comportamiento, de la memoria, de los reflejos y de la motilidad. El cannabis produce excitación, alteración del estado de alerta y de los sentidos (vista, oído, etc.), cambios de humor, alucinaciones visuales, auditivas y corporales, trastornos psiquiátricos, y efectos cancerígenos. Otras drogas como las sustancias opiáceas, la cocaína o el éxtasis tienen efectos variables como son alucinaciones, alteraciones psiquiátricas, accidentes cardiovasculares, disminución del estado de alerta, alteraciones respiratorias, aumento de infecciones, etc. La duración y la intensidad de estos efectos dependerán de la cantidad y de la frecuencia de consumo.

Por otra parte, todos los sectores de actividad pueden verse afectados por este problema pero donde las consecuencias pueden ser más importantes es en los puestos de trabajo que conllevan una alta responsabilidad, en los que están sometido a riesgos elevados, en los trabajos a turnos, nocturnos o aislados y, sobre todo, en los relacionados con el transporte (conductores, pilotos de avión, carretilleros, etc.).

En cuanto a la prevención del consumo de estas sustancias en el ámbito laboral es importante implicar tanto a trabajadores y empresarios como a los responsables de la seguridad en el trabajo recordando que este es un problema de salud individual pero también de seguridad y salud laboral a nivel colectivo. Igualmente es importante la información sobre la adicción y el tratamiento.

En general, el tratamiento comprende cuatro fases que pueden superponerse, la primera consiste en confirmar la presencia de un problema causado por el uso de drogas o de alcohol (o ambos) que lleva al individuo afectado a solicitar tratamiento. En la segunda fase se hace una evaluación del estado general de salud y se lleva a cabo la desintoxicación de forma ambulatoria u hospitalaria con apoyo psicológico y/o farmacológico e, incluso, con acupuntura. La tercera fase es la de rehabilitación para llegar a la abstinencia de todas las sustancias adictivas consumidas y para tratar cualquier problema físico o psicológico asociado al consumo. Por último, en la cuarta fase se realiza un seguimiento a largo plazo para prevenir la recaída y ayudar al individuo a readaptarse a su puesto de trabajo

Para terminar recomendar a las personas que crean que están sufriendo este problema que no se aíslen y que pidan ayuda al médico de trabajo de su empresa o a su médico de cabecera ya que estos podrán determinar si existe o no adicción.

Dra. Amelia Calot Escobar

Acerca de Amelia Calot

Médico Especialista en Medicina del Trabajo Médico de Atención Primaria
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