Primeros Auxilios, Salud Laboral

Primeros Auxilios: Ataque Epiléptico

La epilepsia es una enfermedad neurológica debida a un funcionamiento anormal y transitorio de la actividad eléctrica del cerebro. Se manifiesta en forma de crisis que pueden ir desde simples pérdidas de atención o sacudidas musculares hasta convulsiones.

En España hay unas 400.000 personas que padecen actualmente esta enfermedad. Según la OMS  aproximadamente 50 millones de personas en el mundo la sufren.

La epilepsia puede tener muchas causas, en unos casos es debida a lesiones cerebrales como pueden ser traumatismos craneales, secuelas de meningitis, tumores, etc. pero en otros casos solo hay una predisposición de origen genético a padecer las crisis.

Con tratamiento médico es posible el control de las crisis en un elevado porcentaje de pacientes.

A nivel laboral, el ejercicio de determinadas profesiones está restringido legislativamente al enfermo epiléptico. Estas son las profesiones que incluyen la tenencia y el uso de armas de fuego como son:

  • El ejército profesional.
  • Los cuerpos de policías.
  • La guardia civil.
  • El cuerpo de ayudantes de instituciones penitenciarias.
  • La seguridad privada.

También está restringido los trabajos de:

  • El pilotaje de aeronaves y helicópteros.
  • Los controladores aéreos.
  • Las profesiones marítimas.
  • Los buceadores profesionales.
  • Los ferroviarios.

Así mismo, no son recomendables las profesiones como:

  • Bombero.
  • Conductor de vehículos pesados.
  • Conductor de transporte público.
  • Otras basadas en la conducción de vehículos.
  • Cuando se requiera el control de maquinaria peligrosa.
  • Trabajos que se realicen a una cierta altura.
  • Trabajos nocturnos.
  • Cuando se pueden poner en peligro a terceras personas.

En general, el médico de trabajo del servicio de vigilancia de la salud de la empresa, tras realizar un reconocimiento médico completo, determinará la aptitud del trabajador ante el puesto de trabajo que corresponda.

Según el RD 772/1997 DE 30 de Mayo por el que se aprueba el Reglamento General de Conductores, Anexo IV, en nuestro país, está permitida la conducción profesional de vehículos a personas con epilepsia cuando no hayan tenido crisis ni requerido tratamiento durante cinco años consecutivos. No se permite la obtención o prórroga del permiso de conducción si se han tenido crisis convulsivas o con pérdida de conciencia durante el último año.

DGT: ¿Como interfiere la epilepsia en la capacidad para conducir?

¿Qué podemos hacer si nos encontramos ante un ataque epiléptico?

  • Ante todo debemos mantener la calma.
  • Hay que evitar que el afectado se golpee al caer.
  • Alejarlo de objetos que puedan hacerle daño.
  • Colocarle una almohada o algo blando bajo la cabeza.
  • A continuación facilitar la respiración aflojando el cuello de la camisa, la corbata, etc. y quitarle las gafas.
  • Se puede sujetar la cabeza para evitar que se golpee pero sin forzar para no interferir sus movimientos.
  • Se debe esperar pacientemente observando lo que ocurre para podérselo explicar al personal sanitario.
  • Una vez pasada la crisis hay que dejar que descanse acostado de lado (en posición lateral de seguridad) por si vomita.

Y, ¿qué es lo que no debemos hacer?

  • Durante la crisis no hay que reanimar a la persona, aunque aparentemente no respire, por lo general, recuperará la conciencia en pocos minutos sin necesitar respiración artificial.
  • No hay que ponerle alcohol en la frente ya que podemos hacerle quemaduras en los ojos.
  • Actualmente se recomienda no intentar abrirle la boca ni introducir objetos dentro de ella ya que podrían dificultar la respiración.
  • No hay que darle medicamentos ni sedantes.

En caso de lesiones, pérdida de conocimiento más de 15 minutos, o una segunda crisis antes de recuperar el conocimiento, se debe llamar a emergencias (112).

 

"Diari d´un epilèptic rebel"

 

Video: Epilepsia, una gran desconocida


Dra. Amelia Calot Escobar

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Primeros Auxilios, Salud Laboral

Primeros Auxilios: Electrocución

La electrocución es un accidente que se puede producir en el medio laboral debida a un contacto eléctrico que hace que la corriente pase por el interior del organismo. Dicha corriente sigue el camino más corto entre el punto de entrada y el punto de salida lesionando todos los órganos que se encuentran en su recorrido.

La gravedad de un accidente eléctrico depende de algunos factores como son:

  • La intensidad de la corriente.
  • La duración y la trayectoria del paso de la corriente por el interior del organismo.
  • La superficie de la zona de contacto.
  • El estado de la piel del accidentado (seca, húmeda, mojada).
  • La naturaleza del suelo.

Las lesiones que se pueden producir son muy variadas:

  • Lesiones cutáneas parecidas a una quemadura.
  • Una lesión hundida en el punto de entrada de la corriente con aspecto de piel curtida y otra en el punto de salida como una úlcera o con aspecto de estallido.
  • Necrosis del tejido muscular.
  • Lesiones cardíacas que pueden producir la muerte por parada cardio-respiratoria.
  • Lesiones pulmonares.
  • Fracaso renal agudo.
  • Lesiones en las vísceras abdominales. Lesiones vasculares como hipertensión.
  • Fracturas y luxaciones. Lesiones neurológicas con convulsiones. Cataratas.
  • Rotura del tímpano.

La muerte puede ser inmediata por asfixia o parada cardio-respiratoria, o tardía debida a las secuelas que producen las lesiones enumeradas anteriormente.

¿Cómo podemos socorrer a un electrocutado?

Es muy importante tener en cuenta que no debemos tocar al accidentado mientras esté en contacto con la corriente eléctrica pues corremos peligro de electrocutarnos también.

Para empezar interrumpiremos la corriente desconectado el fusible o los interruptores y retiraremos al accidentado del circuito eléctrico utilizando un material no conductor que sirva de aislante, es decir, nos colocaremos sobre algún material seco y aislante (alfombra, periódicos, madera, etc.) y con un palo o una silla le empujaremos lejos de la fuente de electricidad. También apagaremos las llamas si existen.

A continuación comprobaremos las constantes vitales del accidentado:

  • Si respira le colocaremos en posición lateral de seguridad.
  • Buscar otras posibles lesiones como hemorragias, shock, fracturas, para tratar primero la lesión más grave.
  • Poner sobre las quemaduras un apósito limpio y estéril.
  • Si no respira o no tiene pulso comenzaremos las maniobras de reanimación cardiopulmonar manteniéndolas el mayor tiempo posible.

Siempre se debe trasladar urgentemente a un centro sanitario a un trabajador que haya sufrido una descarga eléctrica, incluso si no presenta trastornos, para valorar las lesiones internas.

Por otra parte, para prevenir los accidentes eléctricos se deben de tomar las medidas de seguridad apropiadas tanto para las instalaciones eléctricas, como para el material eléctrico, y a nivel individual utilizar los equipos de protección apropiados.

Hay que recordar las cinco reglas de oro propuestas por el INSHT (Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo) para el trabajo en instalaciones eléctricas que son:

  1. Abrir todas las fuentes de tensión.
  2. Bloquear los aparatos de corte.
  3. Verificar la ausencia de tensión.
  4. Poner a tierra y en cortocircuito todas las fuentes de tensión.
  5. Delimitar y señalizar la zona de trabajo.

Es importante actuar con rapidez al socorrer a un electrocutado ya que es determinante para su recuperación.

Dra. Amelia Calot Escobar

Primeros Auxilios, Salud

Primeros Auxilios: Golpe de Calor

En los meses de verano las temperaturas elevadas pueden producir alteraciones en nuestro organismo si nos exponemos a ellas durante períodos prolongados.

Entre las alteraciones que se pueden producir están los calambres, el agotamiento o síncope por calor y el golpe de calor.

Los calambres aparecen después de realizar ejercicio intenso con sudoración abundantea. Son debidos a contracturas musculares que a veces son muy dolorosas.


Tras una sudoración excesiva con poco consumo de líquidos puede producirse el agotamiento o síncope por calor. En este se produce:

  • Aumento de la temperatura corporal.
  • Desvanecimiento.
  • Aceleración del latido cardíaco.
  • Disminución de la presión arterial.
  • Aspecto lívido.
  • Piel fria y sudorosa.
  • Náuseas.
  • Suele durar 24 horas.

Para aliviarlo:

  • Reposo.
  • Disminuir la temperatura con antitérmicos o compresas frías.
  • Consumir alimentos salados.
  • Beber agua con una cucharadita de sal por cada litro.

Hay algunos trabajos en los que la exposición al sol en los meses de calor puede llegar a desencadenar lo que se llama un golpe de calor. Este se debe a un fallo serio de los mecanismos de adaptación del organismo al calor.

Los síntomas que se pueden presentar son:

  • Debilidad.
  • Cansancio.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareo.
  • Náuseas y vómitos.
  • Aumento de la temperatura corporal a 39 o 40º C.
  • Disminución o aumento de la tensión arterial.
  • Taquicardia.
  • Respiración rápida y superficial.
  • Piel seca y caliente.
  • Pérdida de conocimiento y coma.

Si no se actúa con rapidez y de forma adecuada se origina un fallo multiorgánico que puede llevar al fallecimiento del paciente.

Y, ¿qué se debe hacer en estos casos?:

  • Llevarle a un lugar fresco y ventilado a la sombra o mejor con aire acondicionado.
  • Ponerle tumbado boca arriba y ligeramente incorporado.
  • Aplicarle compresas de agua fría en la cabeza, la nuca y el pecho.
  • Darle de beber agua fresca con un poco de sal a pequeños sorbos o bebidas isotónicas.
  • Es aconsejable que sea visto por un médico para vigilar su evolución.
  • En el caso de que haya pérdida de consciencia, hay que trasladarle a un centro hospitalario lo más rápidamente posible.

Consejos para evitar el calor

(Ministerio de Sanidad)

  • Bebe frecuentemente agua o líquidos sin esperar a tener sed, salvo si hay contraindicación médica. Evita las bebidas alcohólicas, las muy azucaradas, el café y el té.
  • Refréscate con una ducha o, simplemente, mójate.
  • Haz comidas ligeras que te ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos…).
  • En el exterior protégete del sol: Busca la sombra, cúbrete la cabeza, usa ropa ligera y de color claro y un calzado fresco, cómodo y que transpire.
    Cuida tu piel con protectores solares adecuados y utiliza gafas con filtros ultravioleta.
  • Reduce las actividades físicas intensas al aire libre y durante las horas más calurosas y en su caso extrema las precauciones
  • En casa, baja las persianas cuando el sol incida directamente sobre las ventanas y no las abras cuando la temperatura exterior sea alta.
    Refresca el ambiente con ventiladores y sistemas de refrigeración, siempre con un uso racional de los mismos.

Spot del Ministerio de la Campaña Protégete del sol.

Primeros Auxilios, Salud Laboral

Primeros Auxilios: Lesiones Oculares

El ojo es uno de los órganos más delicados del cuerpo humano. Está muy expuesto a las agresiones externas y a sufrir accidentes por salpicaduras, contusiones, entrada de partículas, etc. En estos casos hay que extremar las precauciones a la hora de realizar primeros auxilios.

Fuente INSHT

Entre los accidentes que pueden requerir primeros auxilios encontramos:

  • Cuerpos extraños libres o enclavados.
  • Quemaduras.
  • Heridas.
  • Contusiones.

En el caso de los cuerpos extraños, las quemaduras y las heridas los síntomas son:

  • Dolor.
  • Lagrimeo.
  • Enrojecimiento.
  • Imposibilidad de abrir el párpado con inflamación.

En el caso de las contusiones los síntomas que pueden aparecer son:

  • Hematoma, a veces también alrededor del ojo.
  • Visión borrosa o zonas con visión negra.

Un Cuerpo Extraño es cualquier partícula que entra en el ojo de forma accidental. Estos pueden:

  • Quedar libres dentro del ojo como sería el caso de la arenilla, las pestañas o los insectos.
  • O quedar enclavados como en el caso de las partículas de metal, piedra o madera. En estos casos pueden verse facilmente o, si son muy pequeños, solo se aprecian por los síntomas que producen.

¿Cómo actuar ante un cuerpo extraño ocular?

  • Hay que lavar el ojo con agua abundante.
  • Si el cuerpo extraño no ha salido y se ve con facilidad podemos intentar retirarlo con un pañuelo de papel o una gasa.
  • Si no se ha podido extraer hay que tapar el ojo, pero sin apretar, con una gasa y acudir a un centro médico.
  • En el caso de que esté clavado no se debe retirar. Hay que tapar el ojo con una gasa y acudir a un centro sanitario.
  • No se deben poner gotas ni colirios ni tampoco restregar el párpado.
Ante una partícula en el ojo. INRS

Las quemaduras son, generalmente, producidas por salpicaduras de productos químicos. Las producidas por cáusticos como lejía o salfumán requieren primeros auxilios rápidamente para que no queden secuelas. Ante ellas:

  • Debe lavarse inmediatamente con agua o suero fisiológico durante 20 minutos o más.
  • Si la quemadura está producida por gasolina, petróleo, etc. Antes de lavar con agua hay que retirar el producto con una gasa o un trozo de tela limpia.
  • No lo taparemos para que las lágrimas continúen limpiando al salir.
  • Tras ello se trasladará al accidentado a un centro sanitario donde se informará sobre el producto causante del accidente.
Ante salpicadura química. INRS

Las contusiones pueden ser directas en el globo ocular como en el caso de puñetazos o pelotazos. O afectar también  a las zonas de alrededor del ojo párpados, cejas, etc. Hay que:

  • Limpiar el ojo con agua abundante.
  • Aplicar compresas de agua fría o hielo.
  • Tapar el ojo sin comprimir y acudir a un centro sanitario.
  • No usar colirios ni pomadas.

Los colirios solo se usarán el el Servicio Médico de la empresa:

  • Ante una herida, cuerpo extraño o quemadura, tinción con fluoresceína, aplicación de gotas anestésicas y posteriormente colirio antibiótico.
  • Ante una quemadura por cáusticos, tinción con fluoresceína y colirio antibiótico.
  • Pueden darse analgésicos siempre que se requieran.

Visita al oculista


 

Primeros Auxilios, Salud Laboral

Primeros Auxilios: Contusiones

Seguimos con los Primeros Auxilios viendo como actuar ante una contusión.

Las contusiones son las lesiones que se producen por un golpe o un impacto sobre la piel, pero sin que esta llegue a romperse.

La gravedad suele estar relacionada con el órgano lesionado (hígado, pulmón, riñón, cerebro) y con el aplastamiento que dicha contusión produzca.

Médicamente se clasifican en distintos grados, que son:

  • Contusión simple: es el grado mínimo que solo provoca un enrojecimiento de la piel, sin mayores complicaciones. Por ejemplo una bofetada.
  • Primer grado o equimosis: en ella se produce la rotura de pequeños vasos que da lugar a acúmulos de sangre (cardenal) que se sitúan en la dermis.
Contusión. umm.edu
  • Segundo grado o hematoma: la sangre se acumula en mayor cantidad en el tejido celular subcutáneo (chichón).
Hematoma. umm.edu
  • Tercer grado: al cabo de un tiempo los tejidos profundos de la piel mueren por falta de aporte nutritivo.

Otra clasificación más sencilla es la que se basa en la profundidad del tejido afectado. Según esto pueden ser:

  • Leves son aquellas en las que la afectación es superficial. Se reconocen por el enrojecimiento de la zona contusionada o por la aparición del típico “cardenal” al romperse los vasos sanguíneos pequeños. Los síntomas son dolor de intensidad variable ya que depende de la parte del cuerpo donde se produce la contusión y, a veces, inflamación de la zona.
  • Graves, en ellas aparece el hematoma, o acumulo de sangre líquida,  producido por la rotura de vasos sanguíneos de mayor calibre. Estas pueden afectar a músculos, nervios, huesos, etc. Los síntomas que se producen son dolor que puede ser muy intenso, inflamación evidente y posible impotencia funcional o aumento intenso del dolor ante la movilidad.

¿Cómo actuaremos ante una contusión?

  • Aplicaremos frío local mediante compresas de agua fría o hielo (envuelto en un paño o bolsa para que no toque directamente la piel).
Contusión. Frio local. INSHT
  • También podemos aplicar antiinflamatorios locales y pomadas que favorezcan la reabsorción de la sangre acumulada.
  • Si afecta a una extremidad debemos elevarla y dejarla en reposo.
  • Es importante recordar que si la lesión se produce en un brazo quitaremos los anillos, relojes, brazaletes y pulseras porque la inflamación puede hacer que luego sean más difíciles de retirar.
  • Ante una contusión grave inmovilizaremos la zona y llevaremos al herido a un centro hospitalario para valorar por personal facultativo la posible presencia de lesiones internas importantes que pueden pasar desapercibidas.
Contusión grave. Inmovilización. INSHT

Consultar con personal sanitario cuando:

  • La hinchazón siga aumentando en vez de disminuir.
  • Se estén tomando medicamentos por problemas de coagulación (antiagregantes plaquetarios, anticoagulantes, aspirina).
  • Se padezca enfermedades como diabetes, varices o fragilidad de piel en personas mayores.

Debe evacuarse a la víctima rápidamente a un centro hospitalario si la contusión ha afectado al tórax y el accidentado escupe sangre por la boca. Lo mismo haremos en una contusión en la cabeza con pérdida del conocimiento, alteración de la conciencia o pérdida de memoria.

Contusión pulmonar. Wikipedia

Y, ¿qué es lo que no debemos hacer?

  • No presionaremos, pincharemos, ni reventaremos los hematomas.
  • No ignorar el dolor y la inflamación y continuar corriendo, jugando o realizando cualquier otra actividad utilizando la parte del cuerpo que presenta el hematoma.

Y, para terminar, es importante señalar que, si tenemos dudas sobre la gravedad, actuaremos como si se tratara de una lesión grave.

Dra. Amelia Calot Escobar

Publicado en el Suplemento se Salud del periódico Las Provincias.

Primeros Auxilios, Salud Laboral

Primeros Auxilios: Quemaduras

Después de unos días sin postear debido a un exceso de trabajo, hoy voy a explicar la forma de actuar en primeros auxilios ante una quemadura.

La quemadura es el resultado del contacto de los tejidos del organismo con el calor, como pueden ser:

  • El fuego.
  • Los líquidos hirviendo.
  • Los sólidos incandescentes.
  • Los productos químicos.
  • Las radiaciones.
  • La electricidad.

Según su extensión y nivel de profundidad las quemaduras se clasifican  en:

  • De primer grado, en ellas el daño se limita a la capa externa de la piel. Producen dolor y enrojecimiento, pero no se forman ampollas.
  • De segundo grado son las que dañan la epidermis y la dermis (la capa más interna de la piel). Producen ampollas, son más dolorosas y generalmente no son graves a menos que cubran gran parte del cuerpo o que las ampollas se lleguen a infectar.
  • De tercer grado son muy graves ya que afectan a todas las capas de la piel incluyendo la dermis profunda. No se produce dolor debido a la destrucción de las terminaciones nerviosas.

    Quemaduras. Fuente Discapnet

La posibilidad de supervivencia en un quemado está directamente relacionada con la extensión y profundidad de la quemadura. Pueden ser:

  • Quemadura leve cuando la extensión de la superficie quemada es inferior al 10% de la superficie corporal y su profundidad no rebasa el 2º grado.
  • Quemadura grave cuando la extensión de la superficie quemada está entre el 10 y el 30% de la superficie corporal, independientemente de si la profundidad es de 2º o 3er grado.
  • Quemadura muy grave cuando la extensión de la superficie quemada está entre el 30 y 50% de la superficie corporal,
  • Prácticamente mortal cuando supera el 50%.

Y, ¿Cómo socorrer a un quemado?

  • En primer lugar deberemos apartar a la víctima del foco térmico.
  • Buscar otras posibles lesiones como hemorragias, shock, fracturas. Se tratará siempre primero la lesión más grave.

    Enfriar con agua. INSHT
  • Enfriar la quemadura inmediatamente, poniendo la zona afectada bajo un chorro de agua fría durante 10 minutos o más si no desaparece el dolor.
  • En caso de quemaduras químicas, ampliar el intervalo a 15 ó 20 minutos.
  • Cubrir la zona afectada con vendas o gasas humedecidos en agua. El vendaje debe flojo.
  • Si aparecen temblores o la zona quemada es superior al 20 % deberemos taparlo con una manta.
  • Vigilar de forma periódica los signos vitales sobre todo en casos de electrocución, de quemados con más de un 20% de superficie corporal quemada o con problemas cardíacos previos.

Y, ¿Qué es lo que no se debe hacer?:

  • Aplicar pomadas, cremas, pasta dentífrica sobre la quemadura, sólo agua.
  • Enfriar demasiado al paciente, sólo la zona quemada.
  • Dar de beber agua, alcohol o analgésicos por vía oral.
  • Romper las ampollas, ya que el líquido que contienen protege de una posible infección.
  • Despegar la ropa o cualquier otro elemento que esté pegado a la piel.
  • Dejar sola a la víctima.
  • Demorar el transporte.

Si la persona está ardiendo, hay que impedir que corra. Apagar las llamas cubriéndola con una manta o similar, o haciéndola rodar en el suelo.

Quemadura por llamas. INSHT

Forma de actuar ante una quemadura química

El primer remedio ante una quemadura

Primeros Auxilios, Salud Laboral

Primeros Auxilios: Hemorragias

Cuando se lesionan los conductos por donde circula la sangre, es decir,  los vasos sanguíneos, la sangre que circula por ellos sale al exterior y se produce una hemorragia. Hay tres tipos de vasos sanguíneos:

  • Arterias: son los vasos que salen del corazón.
  • Venas: son los vasos que van hacia el corazón.
  • Capilares: son los vasos más pequeños responsables del intercambio gaseoso en tejidos y órganos.

Circulación sanguínea. INSHT

Características de las arterias:

  • Salen del corazón.
  • La sangre circula a mucha presión.
  • La sangre circula a impulsos.
  • Son rígidas.
  • Suelen transportar O2.

Características de las venas:

  • Van hacia el corazón.
  • La sangre circula con poca presión.
  • La sangre circula de forma continua.
  • Son elásticas.
  • La gran mayoría transporta CO2.

Debido a estas características las hemorragias se pueden clasificar en:

  • Arteriales
  • Venosas.

Otra clasificación se basa en donde va a parar la sangre, según esto:

  • Hemorragias externas. La sangre sale directamente al exterior.
  • Hemorragias internas. La sangre no sale al exterior.
  • Hemorragias exteriorizadas, La sangre procede de un órgano interno pero sale al exterior a través de un orificio natural del cuerpo como la boca, oído, etc.

Para detener una hemorragia externa se pueden utilizar tres métodos de forma escalonada.

Cuadro hemorragias. INSHT

Compresión directa, consiste en efectuar una presión en el punto de sangrado utilizando una gasa, un pañuelo, etc. durante unos 10 minutos, además de elevar la extremidad afectada a una altura superior a la del corazón del accidentado, transcurrido ese tiempo, se disminuye la presión, pero sin retirar el apósito, si la hemorragia ha disminuido se procederá a vendar la herida y se trasladará al hospital.

Compresión directa. INSHT

Compresión arterial, si la sangre continúa saliendo haremos una compresión arterial con la mano en el cuello (arteria carótida), en el brazo (arteria humeral por debajo del músculo bíceps del brazo) o en la pierna (arteria femoral a nivel de la ingle o en la cara interna del muslo), para detener la circulación sanguínea. Esta compresión debe mantenerse hasta la llegada de la ambulancia o el ingreso del lesionado en el hospital.

Compresión arterial. INSHT

Torniquete. En el caso de que la hemorragia continúe podemos colocar un torniquete, aunque esto sólo debe emplearse si la vida del herido está en peligro o en caso de amputación ya que produce una detención de toda la circulación sanguínea de la extremidad provocando necrosis y trombos. También se puede utilizar cuando hay más de un accidentado y el socorrista está solo. Para aplicar el torniquete hay que colocarlo en la raíz del miembro afectado utilizando una banda ancha, por ejemplo una corbata, (no utilizar cinturones, ni cuerdas) y ejercer una presión controlada, es decir, la necesaria para detener la hemorragia. También es importante anotar la hora de colocación y tener en cuenta que no lo debe aflojar el socorrista. Evacuar a un centro sanitario lo más rápido posible.

Torniquete. INSHT

Una emergencia que puede producir una hemorragia grave es la amputación. Ante ella deberemos:

  • Tranquilizar a la víctima.
  • Elevar la parte lesionada por encima del nivel del corazón.
  • Intentar controlar la hemorragia como hemos visto anteriormente.
  • La parte amputada se tiene que colocar dentro de una bolsa de plástico cerrada y, ésta, sumergida en agua fría y, si es posible, con hielo se llevará para su reimplante al hospital junto al herido anotando la hora del accidente.
  • Durante el traslado se deben vigilar las constantes vitales del accidentado y la herida.

Un caso de hemorragia exteriorizada bastante corriente es la epistaxis o salida de sangre por la nariz. Para detenerla:

Epistaxis. INSHT

  • Hay que presionar durante 5 minutos sobre la ventana nasal sangrante y contra el tabique nasal.
  • La cabeza debe inclinarse hacia adelante, para evitar la posible inspiración de coágulos.
  • Luego se disminuye la presión para comprobar si la hemorragia ha cesado.
  • Si la hemorragia continúa, se introducirá una gasa mojada en agua oxigenada en la fosa nasal que sangra.
  • Si la hemorragia no se detiene se debe evacuar a un centro sanitario.